album cover
Marta
album cover
Marta è stato pubblicato il 1 maggio 2024 da Prest come parte dell'album Inquieto
1 maggio 2024
EtichettaPrest
LinguaSpagnolo
BPM97
Melodicità
Acousticità
Valence
Ballabilità
Energia

Video musicale

Video musicale

Testi

8 AM el tránsito explota la ciudad,
las calles inundadas de autos, no se puede circular,
es un día común en la vida de Marta que está harta y no aguanta
que esa sea la situación normal en realidad.
La rutina arranca tipo siete menos cinco,
Despierta a los chicos, les prepara algo rico
Para el desayuno, siete y media, siete y treinta y pico
Ya los tiene que dejar en el colegio, peinaditos.
Y hay algo más que su escolaridad en juego,
Llegar tarde a la oficina pone en riesgo su empleo.
Y no, no, no estamos pa joder con eso,
a su marido sin razón lo echaron sin dejarle un peso.
El reloj te pone en jaque cuando quiere,
ya dejó a sus hijos en la escuela y ahora el auto se detiene
por el tránsito de siempre, microcentro a las siete,
a paso de hombre pero en auto, “será por algún piquete...
Diez minutos tarde no es nada” pensaba para adentro
“aunque después me falta el estacionamiento”
Pensamientos del estilo tenía en aquel momento
Cuando una bocina le gritó el insulto más violento
Ella del susto pega un volantazo
y llega a correrse a tiempo para abrirle paso
Al pibe que al pasar le grita la palabra efe,
Es el jefe y sin reconocerla le hace gestos con el brazo.
Indignada, mira cómo el auto de él se aleja,
los ojos se entrecierran presionados por las cejas.
y cuando llega perpleja al trabajo no dice nada,
lo saluda sonriendo y quedándose callada.
 
8 A.M. el tránsito explota la ciudad,
las calles inundadas de autos, no se puede circular,
se siente impotente cuando ve a toda la gente
impaciente siendo ella siempre tan prudente al manejar.
Pero olvidando lo de ayer procura mantener la calma
Mientras apaga la alarma de las siete menos sin con
tarle a su marido lo que había pasado ayer
él sabe leer su ánimo y la consuela un ratito.
 
Y sigue la rutina y camino a la oficina
Se ralentiza el tránsito y sabe qué se avecina,
Casi se baja y camina, \"para qué me vengo en auto
Debería usar la bici que es más rápido y barato
si, debería acortar gastos”
y justo una moto al pasar destruye el espejo de su auto
Y se va no más, sin más, rapaz sigue de largo
A dónde vas pendejo!? Vení, hacete cargo!
Le grita Marta inútilmente a aquel imbécil
y se desmorona como planta en tierra estéril,
Es que ya no aguanta ese submundo vehicular
es una carrera constante sin qué ganar.
\"La persona que reclama su derecho de peatón
enciende el motor y de repente cambia de opinión, no?\"
Ahhh… Basta, mejor bajo un cambio yo
Y ahora es el bendito jefe quien retoma su atención.
Su bocina es peor que la del día anterior
Viene desde atrás ya que ella está justo adelante
Cuando lo vio notó que lleva a alguien de acompañante
Es su secretaria, claro, o mejor dicho su amante.
Una rubia, veinte años de edad, cero de experiencia
Currículum perfecto para ese sinvergüenza
y cara rota, al final es cierto ese refrán
La billetera invicta sigue matando al galán.
La bocina desde atrás se va moviendo hacia el costado
El jefe puteando, le pasa a Marta por al lado
Se cruzan las miradas pero él tan enojado
no termina de reconocerla y sigue de largo.
Masticando bronca ella ve cómo él se aleja
Y cuando llega a la oficina le enseña una moraleja
“Ah! Buenas noches” le dice él al verla,
“Pa llegar a esta hora la próxima ni vengas”
8 A.M. el tránsito explota la ciudad,
las calles inundadas de autos, no se puede circular,
Marta siente que perdió su rumbo, pero su mundo
al ver sonreír a sus hijos retoma su girar.
Por eso esta mañana se propone desafiar
al jefe con humildad, sonriéndole al llegar.
El marido la vio y se conmovió,
“hoy dejame que los llevo yo al colegio, vos andá”.
En simultáneo, el jefe y otra amante abren los
ojos, los diamantes se convierten en enojos cuando él
ve que es tarde, y parte en ese mismo instante
Los ojos al asfalto, las manos al volante.
Pero antes, Marta ya está en el pavimento
quieto su auto en alto embotellamiento,
qué total de tanto espacio repleto
es realmente gente y no autos lentos.
Basta! Olvidate! se dice Marta pronto,
Dale! Apurate! piensa mientras el otro,
que acelera manejando como un ogro,
de esos que no somos ninguno pero conocemos todos.
A cada auto que pasa, el jefe se asoma y le grita
Quien sea que lo escucha se irrita y lo imita
Contagia la violencia como virus que te engripa
A las cabezas inflamables el grito tira la chispa.
Cuando esa ira lo domina por completo,
es carne de cañón para un accidente serio,
Distraído, al auto de adelante se acerca a diez metros
y ahora a tres, dos, uno, cero.
Casualmente, el auto al que choca es el de Marta,
Impacta por detrás, del susto casi la mata.
Todo pasa en un instante y ella no llega a frenar
No puede evitar chocar al siguiente en la culata.
qué… qué está pasando?
a la mierda, estoy sangrando
pará… pará… tengo que bajar
a ver si alguien me puede ayudar.
Primero ve el auto de atrás sin saber quién va adentro,
Por el parabrisas ve que el airbag no está abierto,
no sabe quien la chocó pero teme que haya muerto,
hasta que un grito la hace voltear por completo.
Es el dueño del BM que Marta recién chocó,
perdoname, me... chocaron y no sé qué pasó
Pero vos sos pelotuda y ahora qué pensás hacer?
bajando un poco el tono, “mujer tenías que ser”
“¡Basta! estoy harta” gritó marta
“es el final al menos para mí de toda esta farsa.
Ese jefe hijo de puta no tiene otra que escucharme
Y renunciaré yo misma si él no se anima a echarme”.
Mientras corre ensaya: “te voy a denunciar
¡Y me vas a escuchar, yo grito más que tu bocina!
Tengo razones, te acordás cuando me quisiste tocar
y después me mandaste a lavar los platos en la oficina?
pero, ¿yo? callada claro, porque plata por silencio,
yo sufro necesidad, mientras vos sufrís exceso.
hablando de eso, dicen que por la plata baila el mono
pero vos mono asqueroso por la plata harías todo.
Disfónica, entra a la oficina sin control
y corriendo se dirige al despacho del superior,
“¿Dónde está ese hijo de...” “shhh… pará Marta por favor”
y agrega cabizbajo… “el jefe nunca llegó”.
Written by: Maximo Francisco
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